Por Jeremías Viñas
El fiscal federal Rívolo pidió hoy que Luis Falco (ex integrante de la Policía Federal y represor de la última dictadura militar) sea condenado a 17 años de prisión por privar la identidad de Juan Cabandié.
Cabandié, actual diputado por el Frente para la Victoria, recupero su identidad en Enero de 2004 (es decir hace 4 años) y fue el nieto número 77, recuperado por las Abuelas de Plaza de Mayo.
Nadie puede estar mal o triste por lo que puede significar la condena a un asesino, tampoco indignado ni mucho menos. Mas queda una sensación muy rara, por que hace 4 años que se sabe que Falco es un represor y privó de su identidad a una persona, y recién ahora que Cabandié es legislador y coordina el Consejo Federal de Juventud, o por lo menos se que lo hacia antes de ser Diputado, la justicia actúa.
Hasta hace un tiempo nos comíamos la de “la justicia es lenta”, pero con el pasar de los años ya nadie puede discutir que la Justicia se maneja de una u otra forma según quien este en la rosada. Si no como se puede explicar el Juicio a las Juntas Militares en los 80, la liberación de dichos ASESINOS en los 90 y ahora, poco a poco, se los juzga de nuevo, como debe ser, pero igual es inexplicable tanto acto de incoherencia de parte de la Justicia a lo largo de los últimos 30 años.
Lo que tampoco deja de ser raro es que un hijo de desaparecido participe del partido de K, recordemos que en la era K desapareció un tipo, López, y que tooooooooooda la cana de la provincia de Buenos Aires lo esta buscando, y todavía no saben como se peina. Esta actitud de algunas organizaciones de DD.HH. es patética, como la actitud de Madres de Plaza de Mayo, el ejemplo a seguir de muchas generaciones, laburan con la ex ministra Miceli (si si la de dinero en el baño y cepillo de dientes en la caja fuerte).
Pero igual es lindo saber que un tipo que tendría que haber estado hace 30 años en cana, puede ser que este 17.
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